El primer paso para relanzar esta guía cañí, sita en la Ciudad Condal, ha sido cambiar la imagen. Este nuevo diseño es más retro y, por lo tanto, propio de los bares que hemos visitado, y visitaremos en el futuro.
Sobre todo, no olvidéis visitar esta web muy pronto, pues nuevas sorpresas nos aguardan.
¡Que la fuerza os invite a unas cañas!
martes, 18 de noviembre de 2008
miércoles, 10 de septiembre de 2008
NOTA INFORMATIVA A LOS LECTORES
En primer lugar, pedimos disculpas a los simpatizantes y lectores de la Guía Pecellín por la falta de artículos, reseñas y críticas de los bares más entrañables de la Ciudad Condal. Por otra parte, tenemos buenas noticias, aparecemos en el Google, lo cual nos hace más fuertes, escpecialmente el hígado. Finalmente, nos hemos percatado de cierta confusión en la escala de valores que creamos en su momento. La unidad Oro Negro, se refiere a un mítico bar sito en calle Diputación, esquina Aribau, cerca de la Universidad central, justo en frente de El Pato Loco, otro carismático emplazamiento donde uno puede disfrutar de unas cañas y tapas variadas. En nuestra escala, se valora el empañamiento, la grasa, la vida no deseada, y, en general, la suciedad que pueda transimitir el local. Ojo, que no decimos que éste sea sucio, sino que la transmite. Por lo tanto, y para dejar las cosas claras, del 1 al 5, 5 es lo más guarro que uno pueda pensar (ej: el barman es el que cocina un beiconqueso, con un cigarro en la boca, sin vergüenza y, para colmo, utiliza como cenicero el plato en el que te servirán dicho bocadillo), y así sucesivamente.

Aprovechamos la ocasión para saludaros atentamente e informar que dentro de poco más lugares tétricos y recónditos de la ciudad .
Un abrazo y que no paren las cañas!
sábado, 7 de junio de 2008
Los Angeles
Después de una tarde a base de cerveza de barril y patatas fritas por La Font de la Guatlla en compañía de nuestro amigo y colaborador Olivas mojopicón, decidimos cruzar la Gran Vía en busca de nuevas aventuras. De esta manera acabamos en pleno corazón del Hostafrancs gitano. Y es ahí, en la carretera de la Bordeta justo enfrente de la plaza de Joan Corrades, donde encontramos una nueva joya barística: el Bar Los Angeles. Un desvencijado cartel del mítico Trinaranjus con el nombre del bar medio borrado nos parece un buen augurio y decidimos entrar a echar la última. Una vez en el interior nos espera la primera sorpresa: a pesar de algunos detalles típicamente castizos (pequeñas baldosas con frases típicas, un cuadro de estilo cervantino con una escena de borrachos e incluso una botella de vino con el escudo del Numancia) el camarero que nos aguarda es de origen chino. Todo parece indicar que el traspaso del bar ha sido reciente y que el nuevo inquilino no ha tenido tiempo ni ganas para personalizar el antro. Aún así, un gato dorado moviendo incansablemente la pata y una bolsa de pipas chinas en la cesta de los snack
s, nos recuerdan la procedencia del dueño. Nada más entrar en el bar se advierte un intenso olor a refrito, lo que supone un autentico misterio, ya que no parece que la pequeña cocina que hay detrás de la barra tenga mucha demanda por parte de los clientes. Nos pedimos una Moritz y observamos desolados la bandeja de tapas, donde unas olivas y unos escuálidos boquerones nos hacen decantarnos por algo que venga en bolsa. A pesar del aparato de aire acondicionado, apagado claro está, en el bar hace un calor sofocante, lo que unido a los aromas reinantes, crea una atmósfera incómoda. El bar carece de terraza por lo que no hay escapatoria posible. Para rematarlo, el joven y simpático camarero nos invita a salir del establecimiento ya que, en un deplorable español,
nos hace entender que tiene hora en el médico. La estancia es corta pero intensa y quizás otro día nos acerquemos a la hora del mediodía para comprobar si la humeante cocina se utiliza en algún momento.Servicio: Correcto
Higiene del personal: Correcta
Fumabilidad: Total
Vida animal: No descartable
Limpieza: Correcta
Calificación final: 1 oro negro
miércoles, 4 de junio de 2008
Hermanos Remon
Seguimos con las recomendaciones de tinte fraternal, y ahora es el turno del Bar Restaurante Hermanos Remon. Situado en la caudalosa calle Numancia, el Remon es más bar que restaurante, y más que bar es un barucho en el que uno se puede tomar unos quintos, medianas o incluso unas Moritz en un ambiente decadente, acompañado de algunos de los seres más marginales del barrio de Les Corts. El camarero, de mirada siniestra y desconfiada, no parece especialmente entregado a su trabajo, aún así es efectivo y discreto y ofrece al público una desconcertante elegancia, en impecable blanco y negro con chaleco incluido. La variedad gastronómica se ve reducida a bocadillos, bravas, olivas y bolsas de patatas. En este sentido cabe de
stacar la pizarra de tapas, donde en letras grandes reina un solitario "PATATAS BRAVAS". El bar se divide en dos áreas: la ocupada por la barra, las tragaperras y una televisión diminuta sin volumen; y la otra, huerfana de sillas y de parroquia, habitada por algunos trastos y una televisión más grande sintonizada en un canal musical y que nadie de la clientela mira, aunque inevitablemente escucha, debido al alto volumen al que esta se encuentra. Como curiosidad, destacar la zona de la barra más cercana a la puerta, rebosante de botellines vacíos de toda clase de bebidas y zumos, un improvisado almacén a la vista de todos al que nadie, ni siquiera el camarero, presta atención. Y lo mejor para el final: la terraza del Remon, en plena confluencia de Numancia y Travessera de Les Corts, un lugar ideal para beberse unas Moritz y
ver como los pijos bajan de las alturas y se dirigen a la Barcelona plebeya.Servicio: Correcto
Higiene del personal: Correcta
Fumabilidad: Total
Vida animal: Probable aunque invisible
Limpieza: Empañada
Calificación final: 2 oros negros
domingo, 1 de junio de 2008
Hermanos Gonzalez
Situado en la mítica calle Creu Coberta de Barcelona, la Cervesseria (sic) Hermanos Gonzalez es, sin duda, un buen punto de partida para nuestra aventura. Un bar amplio, con una barra extensa, salón interior y una supuesta terraza, también interior, aún por descubrir.Tanto la flora como la fauna se pueden encontrar a ambos lados de la barra. Pinchos morunos con un ligero toque verde esperanza, y unos servilleteros que chasquean sospechosamente al cambiarlo de sitio o de mesa. Se trata pues, de un lugar mítico para un quinto y unas banderillas de primera calidad.
Uno puede también estudiar los accidentes geográficos del mismo, obligando al dueño a usar una cuña para mantener la máquina tragaperras (no podía faltar, como no) en pie.
Las cucarachas también campan a sus anchas sin ningún tipo de pudor, cual otro cliente se tratara. Sin embargo, después de una cena a base de bocatas de beiconqueso o lomoqueso, o también de calamares -nuestra pequeño homenaje a la Capital- no hubo ningún tipo de intoxicación por comida en mal estado, pues se ve que la fauna habita donde no hay comida, o eso parece.

Sin embargo, está el guardián de la tragaperras que no deja tocar susodicha a nadie sin previa autorización. Así pues, lo que podría planearse como una velada de unas birritas con los colegas, podría acabar en una disputa por el jackpot.
Esperamos que disfrutéis de una gran velada romántica en este mítico bar de tapas.
Servicio: Correcto
Higiene del personal: Muy mejorable
Limpieza: Grisácea
Calificación final: 3 oros negros
viernes, 23 de mayo de 2008
Bienvenidos a la Guiá Pecellín
Bienvenidos a la Guía Pecellín. Alguien se preguntará ¿de qué va todo esto? Pues simplemente se trata de una guía de bares tradicionales que se pueden encontrar en la ciudad de Barcelona. No estamos hablando de bares que parecen peluquerías, ni otros sucedaneos de la Barcelona post-Fòrum. Estamos hablando de bares inaugurados entre los años 50 y 70, si no más antiguos.
Grasa, humo, ceniza, trapos, vasos grisáceos, cañas, quintos, dominó, banderillas y SE PERMITE FUMAR son algunas señas de identidad de estos locales.
Visitaremos dichos bares y publicaremos reseñas, con nuestras opiniones, precios, servicio y la personalidad de cada bar.
Esperamos que os guste esta iniciativa. Poco a poco iremos elaborando una larga lista de bares, a veces olvidados, de la Ciudad Condal.
Suerte y muchas cañas.
Grasa, humo, ceniza, trapos, vasos grisáceos, cañas, quintos, dominó, banderillas y SE PERMITE FUMAR son algunas señas de identidad de estos locales.
Visitaremos dichos bares y publicaremos reseñas, con nuestras opiniones, precios, servicio y la personalidad de cada bar.
Esperamos que os guste esta iniciativa. Poco a poco iremos elaborando una larga lista de bares, a veces olvidados, de la Ciudad Condal.
Suerte y muchas cañas.
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